“hey, me escuchas?, Ya sé que eres tú, te escuche gritar y ahora callas, entiendo que calles, pero no conmigo… No te veo porque está muy oscuro, pero te siento, es el mismo olor que sentí la primera vez… Hablas! Qué bueno oír de nuevo tu voz, que mal que sea para decirme lo que me dices; veras, las mías están bastante viejas y las puedo soltar sin problemas pues en todo este tiempo he adelgazado mucho, dime si quieres que me acerque a ti y trate de de ayudarte, al menos para que estés más cómodo; no te sientas mal, yo estoy como tú, toca mi rostro, palpa mis manos y entenderás. Tu piel es muy suave, no lo había notado antes; lo siento, es una herida bastante profunda. Voy a romper un pedazo de tu pantalón, está bien? Como que para qué? Para que estés más cómodo, vas a ver como sentirás mejor tu pierna. Estas llorando? No llores, vámonos, lejos… Como que no podemos? Tú me mostraste que si, vámonos lejos y volvemos antes de que el sol se oculte… No, tú me prometiste que yo escogería, entonces partimos a Paris”.
Francia en invierno, un motivo más para que los enamorados se abrace. Paris es la ciudad del
amor, donde todo se acaricia, se besa, inclusive si no se quiere, o si no es permitido. “Esa es la torre Eiffel, quiero subir… No seas cobarde, no queda tan alta y quiero escalarla; no, no me quiero unir a los demás turistas, quiero escalarla por fuera, como arañas, como simios… Tu puedes raptarme y apretarme en tus brazos hasta que me rescate un helicóptero, como en la película; no te lo tomes tan enserio, me asfixias!. Mira que hermosa esta ciudad, desde aquí podemos ver todo Paris, podríamos bajar por pan francés caliente, aprovechando la venida… Claro que si, si es la comida típica de acá, preguntaría pero no hablo francés y tu no debes andar dudando de mi palabra, soy un mar de conocimientos. Que dices? El luv que? Claro, claro que sabia del museo, pero estaba probándote, solo bromeaba, lo juro; Claro que no me sonroje, tienes muchas ideas. No entiendo? De verdad? Esa era la casa del Jorobado? De que te ries? No seas tonto, sé que no es una historia real, y si, sabía que quedaba en Paris, todo el mundo lo sabe… Que dices?... Yo no escucho nada, o si? Vámonos rápido… ya no tengo tiempo de correr, nos han visto”
amor, donde todo se acaricia, se besa, inclusive si no se quiere, o si no es permitido. “Esa es la torre Eiffel, quiero subir… No seas cobarde, no queda tan alta y quiero escalarla; no, no me quiero unir a los demás turistas, quiero escalarla por fuera, como arañas, como simios… Tu puedes raptarme y apretarme en tus brazos hasta que me rescate un helicóptero, como en la película; no te lo tomes tan enserio, me asfixias!. Mira que hermosa esta ciudad, desde aquí podemos ver todo Paris, podríamos bajar por pan francés caliente, aprovechando la venida… Claro que si, si es la comida típica de acá, preguntaría pero no hablo francés y tu no debes andar dudando de mi palabra, soy un mar de conocimientos. Que dices? El luv que? Claro, claro que sabia del museo, pero estaba probándote, solo bromeaba, lo juro; Claro que no me sonroje, tienes muchas ideas. No entiendo? De verdad? Esa era la casa del Jorobado? De que te ries? No seas tonto, sé que no es una historia real, y si, sabía que quedaba en Paris, todo el mundo lo sabe… Que dices?... Yo no escucho nada, o si? Vámonos rápido… ya no tengo tiempo de correr, nos han visto”
“N
o es cierto!, mentiroso!, como podría abrazarle con esto en todo mi cuerpo, llevo años así, casi una década, ustedes lo saben, yo no podría tocarle a esa distancia… ni siquiera lo puedo ver bien, para que se lo llevan… no tiene sentido que se lo lleven! Si no se lo van a llevar, por que hay tantos hombres? Una qué? Para que esos ladrillos? Que van a hacer?”
o es cierto!, mentiroso!, como podría abrazarle con esto en todo mi cuerpo, llevo años así, casi una década, ustedes lo saben, yo no podría tocarle a esa distancia… ni siquiera lo puedo ver bien, para que se lo llevan… no tiene sentido que se lo lleven! Si no se lo van a llevar, por que hay tantos hombres? Una qué? Para que esos ladrillos? Que van a hacer?”
“Hey, me escuchas? Por que ya no hablas? De nuevo te has quedado callado, ha sido mi culpa, no digas que no, yo sé que así fue… No importa, aun te pienso, aun te siento… Está bien, vamos a China, aunque sería mejor a Alemania, deberíamos ir a Berlín”
Una muralla se extiende por toda la montaña, sube, baja, se encorva, se endereza. China y su hermosa arquitectura, sus sembrados. “Quien pensaría que esta muralla usada para la guerra, para defensas y ataques sea objeto hoy de esa pequeña niña jugando golosa... Rayuela, no que este golosa… Deja de reírte, o no, mejor, síguete riendo, aguanto la humillación a cambio de verte feliz. Te dije que Berlín seria más representativo, pero tal vez tienes razón y China es más realista… Ya que estamos acá vamos a comer esas bolas de arroz que salían en los muñequitos animados… Por supuesto que existen, no seas tonto, y era lo que se llevaban para el almuerzo los trabajadores del campo, es como la panela para los colombianos… Shhh, no digas nada mas, es hora de volver, después iremos a los cultivos de arroz; vamos, te lo pido… por favor”
“Hey, linda, perdóname, debimos volver antes… No llores, la libertad está en el alma y en la mente, no está afuera y tu y yo, princesa, viviremos por siempre juntos… Aun cuando ya nunca te pueda volver a rozar, cada noche estaré a tu lado, cada mañana te despertare con una rosa, tu y yo vivimos en este cuento, y no se acaba mientras tú no quieras, y mientras yo viva”




-Hace muchos años – me contaba – existieron dos de los ángeles más inteligentes y traviesos de ‘ciudad ángel’. Sabían ellos de la existencia de una esfera llena de animales graciosos y verde por todo el lugar, lo sabían porque se asomaban entre las nubes. Como eran muy curiosos, decidieron buscar la forma de bajar – me decía bajando la voz para que otros ángeles no escucharan – y la encontraron cavando un orificio entre las nubes por las que se asomaban y en mucho tiempo nadie supo más de ellos, desaparecieron de repente. Dos de sus mejores amigos, Set y Moac, espiaban de día y de noche por el “agujero”. Lo último que se les vio hacer a estos dos en esa forma fue juntar nubes, pedazos de estrellas y un tanto de oro- 

Cada día habían cambios nuevos en la flor, aunque gabo temía que se marchitara la flor empezada a brillar y cada día de hacía más caliente hasta que el niño no la pudo tocar más. A veces se elevaba sin razón y hubo que amarrarla a la pata de la cama para evitar que volara. Una noche de aquellas la margarita perdió su forma y se elevó de nuevo llevándose consigo la cama y dejando a gabito desubicado en el suelo de su habitación y con una ventana rota por la que se habían escapado su estrella margarita y su cama. El deseo había sido temporal, pero si estrella había bajado, lo mínimo que haría él sería subir por ella aunque le tomara mucho años. De esa forma Gabo se convirtió en el mejor de los estudiantes, para luego ser el mejor de los astronautas y tener su propio cohete, en el que ahora visita a diario a su estrella margarita, quien tiene para el cada día un desayuno espacial.



Para aquellos que pensaron que el principito murió, nada me queda además de contarles que no tienen por qué estas tristes, yo lo he visto, y está bien, se escondió del mundo porque creció. 




