miércoles, octubre 18, 2006

Ángela escribe: Remake electrónico

Hace unos instantes:
Angelita dice:
bien, aquí como con sueño pero esperándote para hablar contigo
Angelita dice:
y para suplicarte que me pases el micro
dave.exe dice:
jejej. listo pero tengo que buscarlo
dave.exe dice:
lo tengo en otro disco duro
dave.exe dice:
de una...manana te lo tengo
Angelita dice:
seguro???
Angelita dice:
puedo confiar en ti??
dave.exe dice:
sikas parcerita
Angelita dice:
buscalo ya
Angelita dice:
ponte en eso... ponte haypel!
dave.exe dice:
jejeje sacale chispas a microstaltel
Angelita dice:
eso!!!
Angelita dice:
préndete en fuego como un displaytel
dave.exe dice:
jejejej
dave.exe dice:
que tu eres Escuelera street fighter
Angelita dice:
JAJAJAJAJJA
Angelita dice:
esa estuvo buena
Angelita dice:
dudo que pueda superarla
Sin duda alguna David es mi favorito

jueves, octubre 12, 2006

Liza Escribe: uff

El día de hoy estoy demasiado desilusionada del estado del mundo, más de lo normal. Puede ser que me queje mucho, ya me conocen muchos, y soy así. El cuento es que hoy miro a mi alrededor y me sorprendo más de lo triste que vivimos y de lo mucho que aguantamos, de que bajamos la cabeza y seguimos el montón porque no hay nada que hacer... Paso por la calle y veo gente que tira basura al piso, habiendo una caneca a 2 metros. ¿Por qué vivir así? ¿por qué no tener consciencia que esto también es nuestro?. Si transmilenio no hace nada por cambiar, por qué nosotros no cambiamos nuestra mentalidad, hacemos filas, respetamos los puestos, le cedemos el lugar a quién más lo necesita... No puedo entender... Me indigna. No tenemos paciencia, queremos ser los primeros en todo sin hacer nada. Ignoramos a alguien por alguna estupidez... despreciamos a los demás sin razón alguna. ¿Egocentrismo?¿falta de caridad? ¿qué nos pasa?

viernes, septiembre 29, 2006

martes, septiembre 05, 2006

Angela escribe: Existe alguien que...

No quiere cumplir cinco años por que le gusta el número cuatro. Cuando grande quiere ser Strawberry. Llora si ella misma no es quien clava el pitillo en su jugo de cajita. Tiene dos mascotas imaginarias: un gato y un perro que caben su mano. Me dice tía.

sábado, septiembre 02, 2006

Angela escribe: "El tiempo es un efecto fugaz"

Las imágenes se entrecruzan y echo de menos los insultos que otrora inventé muy especialmente para ti y que me salían con tanta facilidad. Agoté todos lo motivos para desearte una enfermedad desconocida. Se me acabó la rabia, se me esfumó el dolor.
Mierda, el futuro es mas incierto que nunca

miércoles, agosto 23, 2006

Ángela escribe: El peso de la crisis

Que un señor de aproximadamente 70 años, se pasee a las 8 pm, en un semáforo, con una bandeja, ofreciendo ensaladas de fruta en vasitos desechables, con una bolsita plástica cubriendolos y con cara de no haber vendido ni medio. Y que dos hombres que rondan los 35 años, se paren todo un día, en una esquina cualquiera de Bogotá frente a una báscula casera, ofreciendo pesar a las personas por "cualquier monedita", no sólo me deja preocupada, sino que ademas quisiera romperles la madre a todos los promotores de esta ceguera:

domingo, agosto 13, 2006

Angela escribe: HaloScan no muerde

Dejemos una cosa clara antes de continuar con toda esta farsa.
El hecho de que usted estimado lector haga click sobre la opción Comments que aparece luego de cada post, no desatará una maldición sobre su casa. Dejar un comentario no hará que uno de sus hijos salga gay, ni recibirá una llamada donde le digan del otro lado: “seven days”.

miércoles, agosto 09, 2006

Se escribió: ODA AL SERVIDOR (Lo que todos piensan pero nadie dice)

¿Qué sería de un cierre de vacaciones sin una cita contigo en una fría madrugada?

y aunque la respuesta es compleja, la letras se derraman en la pijama. El lecho ya casi hundido hasta el piso pide un descanso y derrocha adrenalina.

En la víspera de la fatídica madrugada, la madre regala un beso [nostálgico

sabiendo que aquellos días de cordialidad terminarán; que su pequeño retoño volverá a ser la máquina frívola y displicente de [antaño apenas los mundos internos de la máquina infernal ofrezcan [mezquinamente una luz rectangular de no más de 17 pulgadas

En la oscura víspera el cuadro desesperado de la progenitora

Que lustra el aparato que albergará en sus entrañas Al madrugador y decisivo servidor, mientras en sus pensamientos ruega: Que pueda comer y dormir, que lo vea mas seguido

Como en el piano, los dedos vuelan como mariposas por el teclado [numérico

Ni los ojos alcanzan a percibir sus rápidos ires y venires seguidos de un [clickeo veloz Los insensibles cuadros verdosos de “progreso” hacen su aparición [triunfante Y lentos como agonía, burlándose del dolor ajeno hacen su entrada triunfal sin salida

Los perversos cuadritos hijos de… su madre son,

Muestran su poderío al cambiar segundos por horas Y es ahí donde el dios de los dioses toma su decisión Y los mortales con conexión telefónica y los semidioses con banda [ancha se sientan en una misma mesa, la misma porquería

Murphy se apropia del corazón de la ciudad, de la gran probabilidad de lo improbable

se abre la puerta a lo esperado, que se sabe será imprevisto y ante nuestros ojos impávidos vemos cómo los cupos se van como [agua entre los dedos el corazón late muy rápido, la respiración se agita, los músculos se [tensionan

La magia de los mundos en cuadros blancos vacíos

Del irónico servidor que se retuerce de risa Y reúne en una sola planilla A la crema y nata de los atrasados

En memoria a mi amigo CC, que descanse... aunque sea un minuto en el día

sábado, julio 15, 2006

Liza escribe: el niño de las estrellas

- ...desde esa noche no he podido dormir, me la paso todo el día pensando si se marchará como llegó, qué pensara la gente, qué nos harán si lo descubren?

-Mujer ya déjame dormir, mira que a los que les puede interesar saber algo de él, ya lo saben y los demás, no se lo van a llevar para hacer experimentos, ésto no es una película.

- Y su...

- Ya te lo dije, le regalaremos eso convertido en vaca, ya nadie va a saber. Él la paseará todas las mañanas como a cualquier mascota, la alimentará y hablará de ella a sus amigos.

La mujer se calmó un momento, cerró los ojos y minutos después, se levantó violentamente de la cama.

-Y... si no se parece a nosotros?? - preguntó la mujer llorando -

-Déjame dormir, déjame dorm...

-R2D2, métete ya en el canasto que vamos a llegar tarde!!!- gritó la pequeña de ojos oscuros - déja de mirar las estrellas de una buena vez, que no te van a enviar obsequios.

-Déjalo - respondió enojada la niña de pelo dorado - ven más bien y te enseño los tres reyes magos, como van por su camino muy contentos.

El pequeño disminuyó aún más su tamaño hasta que pudo meterse en la cesta, cerró un momento los ojos, mientras las bicicletas iniciaban su viaje de regreso a casa. Iban más rápido de lo común, y el imaginaba volar cerca a la luna, como E.T. lo había hecho. Abrió suavemente los ojos viendo aún los tres reyes magos. Una vez más cerró los ojos para reacomodar a su gusto a las estrellitas formando casi un triángulo y con un dedo los dibujó en el cielo agregando una más, pero la bicicleta se tropezó y el pequeño salió a volar por el aire cayendo violentamente al suelo y derramando el valioso líquido rojo a la madre tierra, todo, menos una gota que subió cambiando de color a medida que se alejaba, agregándose a las otras estrellas. Subió su dulce mirada al cielo, de donde venía sin saberlo, y el universo por primera vez entendió que ese pequeño le soñaba para que pudiese existir.

El que lea, entienda: FC 24 R2D2.

viernes, junio 30, 2006

Se escribe: mejor sacarla que sentirla

Mi querido y eterno duende: Es complicado sentir, de eso estoy completamente segura. Debes perdonarme por hacer de la carta más personal y cursi, un post y en un blog no tan famoso, peco por doble lado, por no darte la importancia suficiente, y por imprudente; igual me conoces, creo. Pasé días infames, me corrijo, pasé meses infames llorando por lo que no debía, por lo que no debí… pero ya sabes cómo es el cuento. Lo bueno fue que pasé de necesitarte a extrañarte, y aunque duele y tengo un vacío muuy grande, mejoró la situación, lo habrás notado. Lo peor del cuento es que hay un duelo por todas las cosas, y el mío, o al menos, mi manera de sobrellevarlo y superarlo, no es enterrarlo como muchos lo hacen, el mío es el enojo; eso quita la tristeza. Para superar una pérdida, me enojo con lo que se fue, Cómo es posible que me deje! A mi! Si nunca la embarro y ya… Bueno, aunque ni la mitad sea verdad de todo lo que llego a pensar (sobre todo lo de embarrarla), me ayuda a sobrellevarlo, pero contigo fue diferente. Contigo lo único que hice fue recordar lo hermoso que marchó, la posibilidad casi imposible de que algo tan maravilloso me vuelva a pasar, las muchas cosas que sentí, y que es muy poco probable volverlo a sentir. Los días que pasé al lado del teléfono – la única vez que hice algo así -, lo mucho que me alegraba tu existencia y la mía. La mucha alegría que me daba el hacer lo que no debía, vencía el hombre sensible al racional, pero no importaba en ese momento, porque ese hombre sensible, la pasaba como en un cuento, como nunca pensó que iba a estar en el ya reconocido lapso fugaz y furtivo. Por todo eso, muchas gracias hasta por el dolor, por si no vuelvo a pasar por esas. Por lo reciente, por la decisión que ya habías tomado y retomaste, no puedo nada más que admitir que se me rompió el corazón una vez más, porque como la soñadora que soy esperaba que se repitiera o no terminara o más bien se mantuviera como estaba. Una aclaración más, me enamoré como pensé que no se podía, y me matan las noticias del metal-barrera tal vez por eso, y aunque sigo enamorada, aclaro que es enamoramiento crónico del recuerdo, y el recuerdo DUELE, ni idea por qué, si logro saberlo te lo explico; solo te lo cuento para aclarártelo porque algo tenías que ver. Que tengas buena vida, buen futuro, yo ya tuve un buen pasado gracias a ti y sé del buen futuro que me espera. Se te quiere tanto como se te aborrece, así que hay empate.

jueves, junio 22, 2006

Liza escribe: el chocotraficante

Érase una vez un joven muy elegante, no se ponía jeans aunque usara tenis. Era un hombre tan formal, que cargaba plumas de animales en extinción para escribir aún en los papeles más impíos. Religioso por días, caballero a condición. No sonreía mucho, aunque reía de vez en cuando; no hablaba mucho, pero su rostro mostraba más que las palabras, al igual que su contínuo movimiento de cabeza indicando desde la negación hasta la indignación por los comentarios triviales y sin sentido que solían hacer casi todos los que le rodeaban, por no admitir que todos. Había perdido el poder de asombrarse, por tanta pendejada humana... realmente habían personas para todo!!!. Escuchaba música no muy común, no tan sombría y muy explícita. Admiraba a quienes admiraban pocos. Pensaba y actuaba cuando debía, cuando tenía. Respondía y se protegía con una carcaza que ojalá fuese de esmeraldas y diamantes. Amaba las camionetas de las costosas, y todas estas cosas combinadas con su peinado siempre organizado y su vida muy puntual le llevaron a comprar un anillo de los que usan los hombres que tanto admira, al igual que él, en el dedo índice y con una piedra preciosa, como los ojos del país. Todo aquello, no se supo nunca si fue propio gusto o amor del pleno y llano, amor familiar del que ya se olvidó, no se sabe si es el primero y si va a ser el último... Aún hay temores, y él los tiene, porque quienes en el pasado han tenido amor por su familia, luego disfrutan de un beneficio verde, plateado y dorado, llegando otro amor, pasando ese amor de lugar de corazón... Hacía muchos años, y como en otros países no pasaba, se había prohibido el cacao en todas sus formas. Ni medicinalemente, ni a los chocoadictos por piedad, ni para los santafereños... Jet había quebrado, Melvin buscaba trabajo en fiestas infantiles. Él decidió, por razones ya expuestas, buscar quién le vendiera cacao a buen precio, quién le hiciera barras de chocolate, a mejor precio y quién empacara muy bonito. También buscó otros que las vendieran en tiendas clandestinas, y vendedores ambulantes que las escondieran debajo de los letreros de "Minuto a 400", o debajo de las demás chucherías. Sin buscarlo, encontró a su mano derecha, o izquierda, ya que era un manipulable y lambón hipoglicémico, que desde que se había prohíbido el chocolate, no hacía más que soñar con viajar a la tierra de Hansel y Gretel, así se lo comiera la bruja. El hombre le seguía de cerca, y se encargaba de probar que cada uno de los productos fuera de la mayor calidad, y gracias a su amplio conocimiento, daba el visto bueno u ordenaba amargar o endulzar más; aún cuando vivía pálido y mareado, era una buena compañía basada en la fidelidad del adicto. Una vez que logró introducir sus cargamentos internos, las regalías empezaron a bañarle en oro, en fresas con chocolate, en choquis y demás. En cada esquina un niño o un adulto - en especial los primeros - tenían el rededor de la boca de un color marrón, a veces con manchas de otros colores o trozos de maní o almendras, dependiendo de la modalidad que consumieran. El chocotraficante ya nunca andaba solo, detrás de su camioneta último modelo de ojos negros, le seguían otras no tan vistosas, y luego motos por montón. Aparecía a la cabeza de los más buscados reactivadores de economía, y contradictorios de los planes ya montados, era el principal enemigo de la ARGDPCC (Asociación rehabilitadora de gordos y diabéticos por causa cacao), quienes lo buscaban desesperadamente sin mucho éxito, ya que manejaban políticas de trabajadores egresados de la institución, a quiénes era muy fácil sobornar, y recaían con frecuencia. Solía personalmente asistir a colegios y escuelas, a parques y heladerías, a chiquitecas (a ellas asitía con guardaespalda) y jardínes, a McDonalds y otros, dándole a probar a la nueva generación las delicias de lo prohibido, y convenciéndoles de la importancia de compartir con los demás sus alegrías. Les compraba a sus trabajadores, elegantes triciclos en los que podían camuflar la mercancía. En muchos casos se intentaron cambiar Max Steels por al menos una barra. Las casas de empeño se llenaron de autos de Barbie y cocinitas Fisher Price. El chocotraficante repartía muestras gratis furtivamente a la salida de saltarínes y trenecitos de centros comerciales, en el tunel y cerca a los rodaderos. El sabía que vendrían por más. Pero la cosa no paraba ahí, a los adultos también se les repartió muestras gratis hasta en los museos, aunque en su caso no fue tan serio, algunos tenían más control, aún cuando otros pagaban con kilos de heroína un par de barras. Don chocotraficante nunca más tuvo tiempo, ni siquiera para pensar como tenerlo. Nunca pudo practicar Yoga, ni volver un paso atrás. Había logrado sus objetivos, pero los había olvidado. Se había alejado de lo que había logrado, y lo notó, y se entristeció. Para no hacer duelo, le invitó al cielo a llorar por él. La policía y los DRR (diabéticos realmente rehabilitados), dieron rienda suelta al albedrío mundano, decidieron, que definitivamente era mucho mejor que la gente escogiera y ya no gastarse tanto dinero con despliegues maravillosos, así que se legalizó de nuevo, a modo general, el uso del chocolate. El chocotraficante, se guardó en los bolsillos lo que pudo, y se afeitó el bigote para que no lo reconocieran, se quitó el anillo y se puso gafas, cambió la camioneta por un simple Ferrari y volvió a la salida de la ciudad de antes, con los patos y los libros de siempre. Con el sufrimiento y la preocupación futura, con los amigos que no conoció, y con la letras que hoy conoce. Con la nobleza que nunca muestra, y su gran corazón. Con su gran mente y sus ganas de ser, con sus posibilidades aún mayores. Como siempre, no come chocolate ni ocasionalmente, prefiere las galletas - de las que no tiene chocolate en ninguna de las formas, obviamente -, la lucha como nunca, pero está más tranquilo que siempre. (Y ese fue un final feliz).

miércoles, junio 21, 2006

Angela escribe: Sin título

Pasó otra vez. De nuevo mi corazón se rompió en pedazos. De nuevo por quien menos lo esperaba. De nuevo por causas desconocidas. De nuevo ese rencor insoportable. De nuevo a empezar de cero. De nuevo a seguir dando todo. Gracias infeliz

miércoles, junio 07, 2006

Angela escribe: Un adiós sin Dios

Te fuiste de mí en el momento exacto en que no podíamos estar mas cerca. Ahora no sé si tu partida es para siempre, pero prefiero pensarlo así. Estoy tan cansada. Evitarte me desencaja el carácter, me desestabiliza, me confunde, me enfurece, me seca la imaginación, me aburre.

Los dos sabemos bien que no debimos dar ese paseo sin retorno por el Eje Ambiental. Pero ya es tarde y aquí nadie ganó nada. La vida no nos dará una segunda oportunidad... no merecemos tanta suerte. Estamos malditos, creo.

No hay rencores (júralo), aquí no termina la historia. Si acaso me voy al cielo, saldré a visitarte para hablar de cómo nos fue y tomarnos las cervezas que, por miedo se quedaron esperando en tantos bares.

sábado, junio 03, 2006

Angela escribe: Noches de messenger vetiao

En momentos en que "una" necesita de una voz amiga...
*Fabian Andrés dice:
y que haces?
Angelita dice:
aquí en mi casita tratando de que el interné de alguna forma llene el vacío existencial que me invade
*Fabian Andrés dice:
mmm veo
Alguien tiene una pistola que me venda? ... baratica?
* El nombre del personaje no fue cambiado para someterlo al escarnio público por mostrarse tan compresivo

miércoles, mayo 31, 2006

Liza escribe: Democracia

Atendiendo los pedidos de muchos ardidos, como yo, por el cuento de las elecciones pasadas, me pongo a escribir unas letras arriesgando mi integridad personal a causa de la ideas locas que suelo tener casi todo el tiempo, la inconformidad que embriaga mis venas noche y día... Con lo que sea, eso me me mantiene viva. Un día antes de las elecciones todavía tenía la esperanza de que bicho de la responsabilidad le picara a la gente,y que si seguían apoyando a sus candidatos, sean quienes fueran, lo hicieran por una razón lógica y sentada. Que se dieran cuenta que la votaciones no son una vaina de tacharle la cara a un man, sino que tiene que ver con la vida de todo un país, con los niños que están aprendiendo lo que no deben-en el buen caso de que esten aprendiendo algo-, que tiene que ver con la comidita de ellos mismo pa'l otro día, con los manes que están tirados en el piso esperando que les caiga comida del cielo o que las costillitas de su hijo dejen de agitarse con tanta rapidez sin dejar de detenerse del todo. Hombre! sufrimos y no todos de igual forma no con la misma intensidad ni en la misma situación, pero estamos cobijados bajo un mismo manto de patria. Estoy indignada con el país por no haber leído, por no haber escuchado, por no haberse interesado. No me enojo por que hayan votado por x o y persona, me enojo porque NO SABEN POR QUIÉN VOTARON, porque no se fijaron qué pensaban o cómo iban a desarrollar lo que dicen que proyectan, cada cual puede pensar lo que se le antoje si sabe por qué se le antoja... en fin... mejor me callo y sigo de corderito, porque al paso que vamos va a ser menos arriesgado pintarle cachos a Fidel en un rincón cubano.

domingo, mayo 14, 2006

Liza escribe: Para todos ustedes, la madre... jejeje

Odio este cuento de las fechas comerciales, pero si hay que afrontar que nos obligan a recordar cosas, a enterarnos de cosas, y a veces hasta lo agradezco.
Me disculparán el sentimentalismo, la cursilería, pero voy a aprovechar el medio para expresar un par de cosas que no soy capaz de expresar verbalmente... Los que me conocen asentirán.
He visto muchas cosas en mi vida, pero lo que más me ha impresionado es ver a una mujer, que desde sus más tiernos años de juventud, esos años en los que uno está pensando en la rumba del sábado o en la salida trivia, andaba pensando en qué hacer para sostener en un mundo difícil a dos peladas; una medio traviesa, la otra medio autista. Fue capaz de trabajar de sol a sol, aguantar injusticias, apretones, insultos y mala vida, por hacerlas felices. Almorzó a las 10 de la mañana por muchos años, y llenó sus zapatos de barro por una causa que agradezco... porque yo soy la mitad de ella.
Hubo lágrimas muchas veces en sus ojos, pero la resolución firme y el corazón abierto hasta el desangre las ignoraban. En su alma se iban acumulando cargas como dinamita, que no explotaron sino que se convirtieron en flóres. Se esforzó, y fue valiente, cerró los ojos a lo malo y solo vio lo bueno, lloró por mi en un hospital cuando creyó que morí, decoró mi cuarto con besos de porcelana, adornó mi sueño con tortugas y caballos, me llevó a pasear en un escarabajo que aún vive en mi cabeza, me protegió de todo, me enseñó con paciencia y amor, me llevó de la mano por lo malo y me puso adelante en lo bueno... Y para colmo, todavía lo sigue haciendo.
Me hizo lo que soy, o la parte buena de mi se la debo a ella, mis ganas de progresar están en ella... y todo eso se lo agradezco, y como borracho melancólico, le pido perdón por mis conocidas y mundiales embarradas.
TE AMO MAMÁ

miércoles, mayo 10, 2006

Liza Escribe: Historias de bus

Después de un abrumador y monótono día de trabajo, el hombre se subió al mismo azul y desocupado bus, el de siempre. Se subió a tiempo para que no le cogiera el aguacero que desataba el largo y poco prudente invierno en su país de siempre, en su ciudad de a veces. Mirando por la ventana pensaba si mejor hubiera sido mojarse, sentir la lluvia cayendo en su impermeable cabeza lateralmente blanca - no por la aventuras sino por el tiempo -. Tal vez hubiera sido mejor mojarse, sentir la lluvia rodando por su rostro como el rocío celestial que es, sentir la ropa ajustándose a su cuerpo, sentir el frío del particular anochecer, sentir algo, en tanto tiempo falta le hacía. Ahora estaba como cada tarde, observando en el trancón la iglesia de la 11 mojarse, y su campana oxidada del olvido. Estaba ahí, mirando, sentado en la silla del bus azul junto a una ventana, como siempre, esperando que en menos de dos cuadras se subirían los 'pelados' de la universidad esa, y con sus cometarios triviales lo llevaran como en una nube de tonterías hasta su hogar y le hicieran olvidar las pendejadas de vivir. Quién se sentaría a su lado en esa ocasión? Pero esperen un segundo, el bus se detuvo inusualmente antes de llegar al territorio universitario, se ha subido una mujer pequeña y graciosa, despampanante solo para él, con un traje que parecía ser un conjunto elegante, pero al observarlo mejor se notaba que era uno muy común que buscaba tener el efecto que en esa ocasión tuvo en él. En un segundo se había descubierto, no era ejecutiva, ni de las bajas, no tenía la edad y aunque lo tratara de aparentar no tenía la presencia. Tal vez secretaria, tal vez solo de medio tiempo, de las que llegan a su casa a recordar que también están en una universidad. Era hermosa, la más hermosa -solo para él-, curiosa, delicada, sus movimientos eran leves y dulces, tiernos. Él la contemplaba sin disimular, pues a ella no parecía importarle, o al menos importunarle. De vez en cuando dejaba de ver la mujer para mirar por la ventana, con el dedo índice largo y algo reseco limpiaba la empañada noche de luces de comercio, las gotas caían en forma de gotas al suelo, y terminaban en un charco en forma de circulitos perfectos, concéntricos, perfectos. Ahora ella le lanza miradas más por lástima que por algo más, pero el no se fija porque tiene su vista concentrada en otro lugar. Pobre hombre, con su aspecto agobiado y su imposibilidad de quedarse quieto mientras el viaje transcurre... Pobre hombre, sin problemas, le agobia el no tener en qué pensar. Lentamente la mujer hizo una maniobra para arreglarse el pelo, pero fue tan lento, tan despacio que todo parecía truco de un cinematógrafo juguetón. Y a esa velocidad risible, se quitó la moña del pelo y se la puso en la muñeca derecha y con un ademán de experta en la materia, tomo el pelo a modo de tornillo y deslizó la moña hasta el principio de su pelo haciendo que las puntas se ondearan de lado a lado y uno de sus rizos le rozara la barbilla mal afeitada... y recordó, pensó en aquella mujer de su juventud, esa que se había llevado todo, que era tan bella como la que estaba a su lado, la que sí le rozaba con sus hermosas y níveas manos, la que acariciándole le hacía sentir que nada tenía sentido después de ella, y nada lo tuvo. Pero podría volver a tenerlo... solo si ella no fuera tan joven. ¡El muchacho de las pizzas!, ese mismo que estaba en la esquina de las fotos así lloviera o hiciera sol, ¡carajo!, ya se tenía que bajar.

domingo, abril 30, 2006

Liza escribe: Feliz cumpleaños ANGIE

feliz cumpleaños!!!! que te sigas arrepintiendo de muchos errores más, porque así aprendes y te dan más ganas de ser mejor - aunque si decides no embarrarla te va mejor -... que sigas envejeciendo hasta que llegues a pensar que "todo tiempo pasado fue mejor", que llegues al momento en el que no sepas manejar al menos 20 de los aparatos comúnes de la nueva generación y no te importe!, que tengas sobrinos que te inviten a rumbear - o que les de pena llevarte a rumbear -, que prefieras quedarte el fin de semana viendo peliculas de los años mozos en lugar de salir - igual estará haciendo mucho frio o mucho calor - . Que llegues al momento en que te parezca supremamente indecente, inapropiado, merecedor de la silla eléctrica la nueva moda de tus hijos. Que llegues al día en que salir a un centro comercial te eleve al máximo de adrenalina. Se le quiere parce, gracias por todo, y bacán seguirla compratiendo con sumerced - así esté mas cucha que yo - que le toque más tiempo lucharla, suerte. Su compañera de blog... PDT: para no quitarle protagonismo a la cumpleañera, se les ruega el favor a los visitantes del blog, vean el post debajito de este, que es el importante de hoy.

sábado, abril 29, 2006

Ángela escribe: 6/25 de siglo

00:01 de la madrugada. Técnicamente para esta hora mi edad se incrementó en uno.

Me concentro y pienso que estos años se han vivido bien... ¿Que si se pudieron vivir mejor, que si me arrepiento de algo y que si no me siento vieja me preguntas??... OBVIO !!

Escucho: De mis pasos - Julieta Venegas